La amenaza silenciosa: el Estado Islámico multiplica sus complots contra Israel desde el 7 de octubre

Mientras el mundo mira a Irán, Hamás y Hezbolá, otra amenaza crece en silencio dentro de Israel. Desde el 7 de octubre de 2023, las fuerzas de seguridad israelíes han desarticulado más complots del Estado Islámico que en los nueve años y medio anteriores. Casi nadie se enteró, y la razón es una buena noticia: casi ninguno llegó a ejecutarse.

Por Redacción ISF Noticias | Seguridad

Agentes de la Policía de Fronteras de Israel en Jerusalén

Foto: Israel Police / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Las cifras: un salto sin precedentes

Los datos provienen de una base de datos elaborada por Aaron Zelin, investigador principal del Washington Institute for Near East Policy, un centro de estudios de Washington especializado en Medio Oriente y uno de los mayores expertos en movimientos yihadistas.

Entre 2014 y el 7 de octubre de 2023, las fuerzas israelíes realizaron 50 operativos de arresto vinculados al Estado Islámico. Desde esa fecha, en apenas tres años, ya suman 46. Pero lo más revelador es el tipo de caso: antes de la guerra, solo 18 de esos operativos tenían que ver con planes concretos de atentado; desde el 7 de octubre, lo son 28 de los 46.

En otras palabras, el grupo pasó de buscar reclutas para viajar a Siria y difundir propaganda en internet a intentar organizar ataques coordinados dentro de Israel.

Por qué casi nadie lo ha notado

«Pocos han notado este aumento porque casi ninguno de estos complots tuvo éxito, lo que refleja los aciertos de la inteligencia israelí más que la moderación del Estado Islámico», escribe Zelin en su informe para la revista MBN. Y advierte: ese éxito no debe confundirse con la ausencia de amenaza.

El trabajo silencioso del Shin Bet, el servicio de seguridad interior de Israel, y de la policía ha mantenido la campaña del grupo prácticamente invisible para la opinión pública.

Dos planes frustrados

El edificio de la Knéset, el Parlamento de Israel, en Jerusalén

Foto: Chris Yunker from St. Louis, United States / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)

Entre los casos documentados destacan dos. En el barrio de Ras al-Amud, en Jerusalén Este, fueron detenidos dos jóvenes que planeaban cargar un camión con bombonas de gas y hacerlo estallar cerca de la Knéset, el Parlamento israelí.

En otro caso, cerca de Hebrón, en Judea, la región que fuera de Israel se conoce como Cisjordania, se desmanteló una célula de cuatro integrantes cuyo líder estaba en contacto con operativos del Estado Islámico en el extranjero. Habían reunido alrededor de 100 artefactos explosivos para atacar a soldados israelíes.

Quiénes son los sospechosos

Según el informe, cerca de dos tercios de los casos registrados desde el 7 de octubre involucran a ciudadanos árabes de Israel, y no a palestinos de Judea y Samaria o de Jerusalén. Al menos nueve casos tenían como protagonistas a menores de edad, el más joven de apenas 14 años.

Muchos se radicalizaron en internet, pero no se trata solo de simpatizantes aislados: más de un tercio de los sospechosos tuvo contacto directo con operativos del grupo en el extranjero o intentaba llegar a zonas donde opera. Como infiltrarse en Israel es muy difícil, el Estado Islámico recurre a personas que ya están dentro del país y les envía desde fuera instrucciones, contactos y apoyo logístico, sobre todo desde Siria.

El discurso del Estado Islámico

La dirección del grupo ha intentado aprovechar la tensión regional. Ha llamado a atacar comunidades judías, sinagogas y embajadas israelíes en todo el mundo, y su vocero, Abu Hudhayfa al-Ansari, llegó a pedir que se matara a judíos y cristianos «en las calles y callejones» de Occidente.

Tras el alto el fuego entre Israel y Hamás, el Estado Islámico busca presentarse como el único grupo que sigue combatiendo a Israel y les dice a los palestinos que abandonen a Hamás y se unan a sus filas. Su estrategia incluye atacar primero a quienes considera los «protectores» de Israel: gobiernos árabes, países del Golfo que albergan bases de Estados Unidos y comunidades judías fuera de Israel.

Qué propone el experto

Zelin pide que Estados Unidos e Israel traten al Estado Islámico como una amenaza propia, y no como una pieza más del eje de Irán y sus aliados. Propone presionar a Damasco para que desmantele las redes que operan hacia Israel desde Siria, reforzar el intercambio de inteligencia para seguir las rutas de reclutamiento que pasan por Turquía y Jordania, y vigilar la actividad yihadista en cualquier acuerdo de posguerra en Gaza, para que un Hamás debilitado no deje espacio libre al Estado Islámico.

La lección de fondo es clara: la seguridad de Israel no se mide solo por los ataques que ocurren, sino por los que nunca llegan a ocurrir.

Fuentes consultadas

  • Ailin Vilches Arguello, «The Islamic State threat against Israel is growing — and much of it has gone unnoticed», The Algemeiner, reproducido por World Israel News, 4 de noviembre de 2026.
  • Aaron Zelin, informe para MBN Magazine y base de datos del Washington Institute for Near East Policy.

Fotografías: Wikimedia Commons, con licencias libres indicadas bajo cada imagen. Última actualización: 6 de noviembre de 2026.

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