Los Acuerdos de Abraham: qué son, quién los firmó y qué han cambiado en Medio Oriente

El 15 de septiembre de 2020, en los jardines de la Casa Blanca, dos países árabes del Golfo firmaron junto a Israel un documento que muchos analistas consideraban impensable pocos años antes. Se llamó Acuerdos de Abraham y cambió el mapa diplomático de Medio Oriente. Hasta entonces, solo Egipto (1979) y Jordania (1994) habían firmado la paz con Israel. Seis años después, el nombre sigue apareciendo en los titulares: ¿qué son exactamente estos acuerdos, quiénes los firmaron y qué ha cambiado en la práctica?

Por Redacción ISF Noticias | Medio Oriente y política internacional

Ceremonia de firma de los Acuerdos de Abraham en la Casa Blanca, septiembre de 2020

Foto: The White House / Wikimedia Commons (Public domain)

Qué son los Acuerdos de Abraham

Momento de la ceremonia de los Acuerdos de Abraham en la Casa Blanca, 2020

Foto: The White House / Wikimedia Commons (Public domain)

Los Acuerdos de Abraham son un conjunto de acuerdos de normalización de relaciones entre Israel y varios países árabes, mediados por Estados Unidos durante la primera presidencia de Donald Trump. El nombre alude a Abraham, patriarca común del judaísmo, el cristianismo y el islam, y busca subrayar la herencia espiritual compartida.

Conviene distinguir dos cosas: el acuerdo bilateral que firma cada país con Israel y la Declaración de los Acuerdos de Abraham, un texto breve en el que los firmantes se comprometen a promover el diálogo entre religiones y la coexistencia. El 15 de septiembre de 2020 se firmaron en Washington el acuerdo entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos, el acuerdo entre Israel y Baréin, y la Declaración, suscrita también por Estados Unidos.

Cómo se llegó a la firma

Jared Kushner, uno de los negociadores estadounidenses de los acuerdos

Foto: U.S. Embassy Jerusalem / Wikimedia Commons (CC BY 2.0)

El 13 de agosto de 2020 se anunció el acuerdo entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos. Entre los negociadores estadounidenses figuraron el asesor Jared Kushner y el enviado Avi Berkowitz. Un mes más tarde, el 15 de septiembre, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y los cancilleres emiratí, Abdalá bin Zayed Al Nahyan, y bareiní, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, firmaron los textos en la Casa Blanca, con el presidente Trump como anfitrión.

Una novedad importante: a diferencia de los tratados con Egipto y Jordania, que pusieron fin a estados de guerra formales, Israel y los Emiratos nunca habían estado en guerra. El acuerdo no cerraba un conflicto abierto, sino que convertía en relación oficial contactos que ya existían de forma discreta, sobre todo en tecnología, seguridad y comercio.

Los países que se sumaron: Baréin, Marruecos, Sudán y Kazajistán

La Torre Hassan en Rabat, capital de Marruecos, uno de los países que normalizó relaciones con Israel

Foto: Petar Milošević / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Después de los Emiratos y Baréin llegaron otros. El 23 de octubre de 2020 se anunció el entendimiento con Sudán, y el 10 de diciembre de 2020 el de Marruecos; en este último caso, Estados Unidos reconoció a la vez la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Sudán suscribió formalmente la Declaración en Jartum el 6 de enero de 2021, aunque su acuerdo con Israel quedó pendiente de ratificación.

La lista se amplió en la segunda presidencia de Trump: el 6 de noviembre de 2025 se anunció que Kazajistán se sumaba a los Acuerdos. Su caso es particular, porque ese país de Asia Central ya mantenía relaciones diplomáticas con Israel desde 1992; la adhesión tiene sobre todo un valor simbólico y de cooperación. En cambio, otros países mencionados como posibles candidatos, entre ellos Arabia Saudita, no han dado ese paso.

Qué ha cambiado en la práctica

El Burj Khalifa en Dubái, ciudad con creciente presencia de empresas israelíes

Foto: Vladimir Yaitskiy / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

El efecto más visible se ha dado en la economía. Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de los Emiratos, el comercio bilateral con Israel fue de unos 3.254 millones de dólares en 2024 y de 3.209 millones en 2025. En mayo de 2022 ambos países firmaron un Acuerdo Integral de Asociación Económica, en vigor desde el 1 de abril de 2023, que elimina o reduce aranceles en más del 96 % de las líneas arancelarias y fija como meta superar los 10.000 millones de dólares de comercio en cinco años. Esa meta todavía no se ha alcanzado, y conviene decirlo con claridad.

Más allá de las cifras, los acuerdos abrieron la puerta a la cooperación en ciencia, tecnología, turismo y finanzas, con vínculos directos entre empresas e instituciones de ambos lados. También hubo reveses: Baréin retiró a su embajador en Israel el 2 de noviembre de 2023, lo que muestra que la normalización no es una vía lineal.

Un cambio de enfoque diplomático

Vista de Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos

Foto: Wadiia / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Durante décadas, la diplomacia en la región partió de una premisa: no habría relaciones plenas entre Israel y el mundo árabe hasta resolver el conflicto con los palestinos. Los Acuerdos de Abraham invirtieron esa lógica y plantearon que la normalización podía avanzar por sí misma, con beneficios económicos y de seguridad para quienes la firmaran.

Los críticos objetan que dejaron sin resolver la cuestión palestina; los defensores responden que ampliar el círculo de países en paz con Israel crea incentivos y canales de diálogo nuevos. Sobre esta discusión hay posiciones legítimas en ambos sentidos, y en esta nota nos limitamos a explicar los hechos verificables.

Los precedentes: Egipto y Jordania

El rey Husein de Jordania y el primer ministro israelí Isaac Rabin, protagonistas del tratado de paz de 1994

Foto: Yaakov Saar / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Los Acuerdos no son la primera paz entre Israel y un país árabe. Egipto firmó el tratado de paz en la Casa Blanca el 26 de marzo de 1979, tras los Acuerdos de Camp David, y Jordania lo hizo el 26 de octubre de 1994. Ambos siguen vigentes. La relación entre Israel y Estados Unidos, que fue mediador en esos procesos, se explica en nuestro artículo sobre la historia de la alianza entre Estados Unidos e Israel desde 1948.

Por qué importan hoy

Terminal del aeropuerto Ben Gurión, puerta de entrada a Israel

Foto: Ralf Roletschek / Wikimedia Commons (GFDL 1.2)

Para el lector hispanohablante, los Acuerdos importan por dos razones. Primero, porque ilustran cómo la tecnología, la agricultura del desierto y la gestión del agua —áreas en las que Israel tiene experiencia, como contamos en cómo pasó de la sequía a tener agua de sobra— se convierten en puentes diplomáticos. Segundo, porque marcan una tendencia: la apertura de relaciones oficiales basada en intereses concretos, más allá de las diferencias políticas.

Su futuro depende de factores que ningún artículo puede prever, y por eso no hacemos pronósticos. Lo que sí está documentado es lo que ocurrió: cinco países firmaron o se sumaron a una declaración que lleva el nombre de un patriarca común a tres religiones.

Fuentes consultadas

  • Declaración de los Acuerdos de Abraham y acuerdos Israel-EAU e Israel-Baréin, 15 de septiembre de 2020 (Departamento de Estado de EE. UU.).
  • Ministerio de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos: relaciones bilaterales con Israel y cifras de comercio 2024 y 2025.
  • Ministerio de Economía de los Emiratos Árabes Unidos: Acuerdo Integral de Asociación Económica (CEPA) con Israel, 2022.
  • Cobertura de Associated Press y NPR sobre la adhesión de Kazajistán, noviembre de 2025.
  • Enciclopedia Británica y Departamento de Estado (Office of the Historian): tratados de paz de Israel con Egipto (1979) y Jordania (1994).

Fotografías: Wikimedia Commons, con licencias libres indicadas bajo cada imagen. Última actualización: 17 de octubre de 2026. Si detecta un error, consulte nuestra política editorial y de correcciones.

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